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8 tips om het snelst aan de zomertijd te wennen

8 consejos para acostumbrarse lo antes posible al horario de verano

Tiempo de lectura 2 min

El horario de verano es un fenómeno que se repite cada año y consiste en adelantar el reloj una hora. El último fin de semana de marzo, el reloj se adelanta de las 02:00 a las 03:00 en la noche del sábado al domingo.


Y el reloj siempre se vuelve a atrasar una hora para volver al horario de invierno el último domingo de octubre. Que es, en realidad, el horario estándar.

Ventajas del horario de verano

Debido a que se aplica el horario de verano, por la mañana hay un poco más de oscuridad y por la tarde más luz. La razón por la que se introdujo es que la luz del día se ajusta mejor al momento en que la mayoría de las personas están despiertas durante el día y que así también se pueden ahorrar costes energéticos.

Impacto en tu ritmo de sueño-vigilia

Pero este cambio puede tener un impacto en tu ritmo de sueño-vigilia. Nuestro cuerpo está acostumbrado a un ritmo determinado y un cambio repentino puede provocar problemas para dormir. Puede tardar desde unos días hasta una semana en que nuestro cuerpo se adapte a la nueva zona horaria, lo que puede provocar cansancio, irritabilidad y problemas de concentración.

8 consejos para ayudar a tu reloj biológico a que te acostumbres lo antes posible a esta hora.


1. Planifica con antelación: Si sabes que se acerca el horario de verano, puedes intentar adaptar gradualmente tu ritmo de sueño-vigilia a la nueva hora. Empieza unos días antes del cambio desplazando gradualmente la hora y la duración de tu sueño.

2. Mantente activo: La actividad física regular puede ayudar a regular tu ritmo de sueño-vigilia y a acostumbrarte al horario de verano.
 
3. Levántate a tiempo: Si no puedes acostarte a tiempo, al menos levántate a la misma hora.

4. Evita las siestas: Si tienes sueño, puede resultar tentador echar una siesta, pero las siestas pueden alterar tu ritmo de sueño-vigilia y dificultar el sueño por la noche.

5. Asegúrate de recibir suficiente luz natural: Asegúrate de salir a tomar el aire durante el día. Da un paseo y siéntate cerca de una ventana si tienes que trabajar en casa. La luz natural ayuda a la producción de serotonina, lo que te hace sentir menos somnoliento y te permite empezar el día con energía.

6. Asegúrate de tener un buen entorno para dormir: Crea un entorno de sueño oscuro, silencioso y fresco para ayudarte a dormir mejor.

7. Evita la luz por la noche: Cuando oscurece, tu reloj biológico envía una señal a tu cerebro de que es de noche. Produces la hormona melatonina, lo que te hace sentir gradualmente somnoliento y facilita conciliar el sueño. Por lo tanto, no pases demasiado tiempo expuesto a la luz. Apaga las pantallas, atenúa las luces y usa cortinas opacas en el dormitorio.

8. Ten cuidado con el café y el alcohol: El café y el alcohol alteran ligeramente el ritmo. Por lo tanto, es una buena idea evitarlos, especialmente por la noche. O, en lugar de café, elige mezclas de tés sin cafeína.


Ten en cuenta que puede tardar unos días en que tu cuerpo se adapte por completo al horario de verano. Ten paciencia y date tiempo para acostumbrarte.

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